Ataques vikingos

En el texto utilizan el nombre de normandos, aclarar que los normandos son los vikingos (habitantes de escandinavia) que en el siglo IX se instalan al norte de Francia, Normandía.

Ataques vikingos en Francia (año 857), según los monjes de Noirmoutier

Los frecuentes e infortunados ataques de los normandos (…) no disminuían en absoluto, y el abad Hilbodus había construido en la isla un castillo que les protegiera contra ese pueblo infiel. Junto con sus hermanos, acudió ante el rey Pipino y preguntó a su alteza que proyectaba hacer sobre este problema. Entonces el glorioso rey y los grandes hombres del reino -se celebraba entonces asamblea general del reino- deliberaron sobre el problema con graciosa preocupación y se hallaron incapaces de ayudar organizando un asalto vigoroso. A causa de las extraordinariamente peligrosas mareas, la isla no era siempre fácilmente accesible para nuestras fuerzas, pero todos sabían que a los normandos les resultaba fácilmente accesible siempre que el mar estuviera tranquilo. El rey y los grandes hombres optaron por la decisión que juzgaron más ventajosa. Con el acuerdo del serenísimo rey Pipino, casi todos los obispos de la provincia de Aquitania y los abades, condes y otros hombres fieles que estaban presentes y otros muchos más que se habían enterado de la situación, aconsejaron unánimemente que el cuerpo del bienaventurado Filiberto fuera sacado de la isla y no permaneciera más en ella (…)

El número de naves aumenta; la muchedumbre innumerable de los normandos sigue creciendo; los cristianos son en todas partes víctimas de sus ataques, pillaje, devastaciones e incendios, cuyas huellas manifiestas perdurarán mientras dure el mundo. Toman todas las ciudades por las que cruzan sin que nadie les ofrezca resistencia: toman las de Burdeos, Périgueux, Limoges, Angulema y Tolosa, Angers, Tours y Orleans son arrasadas. Se llevan las cenizas de muchos santos: casi se cumple así la amenaza que profirió el Señor por boca del Profeta: «Desde el Norte se desencadenará el mal sobre todos los habitantes de la tierra» [Jer, 1, 14]. También nosotros huimos a un lugar llamado Cunault, en el territorio de Anjou, en la orilla del Loire, que Carlos, el glorioso rey antes nombrado, nos había dado como refugio, a causa del inminente peligro, antes de que fuera tomado Angers.

Los normandos atacaron también España, bajaron por el Ródano y devastaron Italia. Mientras se libraban por todas partes tantas guerras civiles y exteriores, transcurrió el año de la Encarnación de Cristo de 857. Pero nos quedaba alguna esperanza de regresar a nuestra patria, esperanza que resultó ser ilusoria, y mientras las peripecias de nuestra huida hicieron que nos hospedáramos en lugares diversos, el cuerpo de San Filiberto se había quedado en su lugar, como hemos dichos, porque a causa de los males que nos abrumaban en todas partes no habíamos podido encontrar la garantía de un asilo seguro (…)

ERMENTAIRE, Miracles de Saint Philibert, Ed. París, 1905, pp. 60-63. R. LATOUCHE, Textes d’Histoire Médiévale (V-XI siècle), París, 1951, pp. 130-134. Recoge: M. A. Ladero, Historia Universal de la Edad Media, Barcelona, 1987, pp. 302-303.

Además os he dejado un par de videos sobre los vikingos.

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